Saltar al contenido
Kilómetros por Explorar
Qué ver en Estambul en seis días
Lucía |

Qué ver en Estambul en seis días


Estambul, la única ciudad del mundo que se extiende sobre dos continentes, es un destino que desafía todas las expectativas. Con su rica historia de más de 2.600 años, su arquitectura impresionante que combina influencias bizantinas y otomanas, y su vibrante cultura contemporánea, esta metrópolis te cautivará desde el primer momento.

Seis días en Estambul te permiten explorar a fondo sus distritos históricos y sumergirte en su rica cultura. La ciudad ofrece una experiencia sensorial completa: el aroma del café turco recién preparado, el sonido de la llamada a la oración desde cientos de mezquitas, los colores vibrantes de las especias en el Bazar Egipcio, y las vistas panorámicas desde colinas históricas.

Hemos diseñado este itinerario equilibrando las visitas imprescindibles con tiempo suficiente para simplemente absorber la atmósfera única de Estambul. Si quieres aprovechar al máximo tu viaje, te recomendamos consultar nuestra guía sobre consejos prácticos para visitar Estambul.

Índice

  1. Día 1: Introducción a Sultanahmet
  2. Día 2: Tesoros bizantinos y otomanos
  3. Día 3: Bazares y la Estambul auténtica
  4. Día 4: Cruzando el Bósforo hacia Asia
  5. Día 5: Palacios imperiales y barrios bohemios
  6. Día 6: Islas Príncipe y relajación
  7. Consejos prácticos para moverte por Estambul
  8. Dónde comer: de los meyhanes a los restaurantes con estrella
  9. Planifica tu presupuesto

Día 1: Introducción a Sultanahmet

Tu primera mañana en Estambul debe comenzar en el corazón histórico de la ciudad: Sultanahmet, el distrito donde se concentran algunos de los monumentos más emblemáticos. Llega temprano (alrededor de las 9:00 AM) a la Mezquita Azul (Sultanahmet Camii), una obra maestra de la arquitectura otomana del siglo XVII famosa por sus seis minaretes y más de 20.000 azulejos de cerámica azul de Iznik que adornan su interior. La entrada es gratuita, pero debes vestir apropiadamente: las mujeres deben cubrirse el cabello con un pañuelo (proporcionan si no tienes) y tanto hombres como mujeres deben llevar hombros y piernas cubiertas.

Después de contemplar la majestuosidad de la Mezquita Azul, camina apenas unos metros hasta Santa Sofía (Ayasofía), el monumento más icónico de Estambul. Esta antigua basílica bizantina, convertida en mezquita otomana y posteriormente en museo antes de volver a ser mezquita en 2020, representa la confluencia de culturas que define a Estambul. Dedica al menos 90 minutos a admirar su cúpula monumental de 56 metros de altura, los mosaicos bizantinos dorados que han sobrevivido siglos, y las inscripciones caligráficas islámicas. La luz que entra por las ventanas crea un efecto místico que cambia a lo largo del día.

Tómate un descanso en el Parque Sultanahmet, el espacio verde entre ambos monumentos, perfecto para asimilar lo que acabas de ver mientras contemplas las siluetas de estas maravillas arquitectónicas. Por la tarde, visita la Cisterna Basílica (Yerebatan Sarnıcı), un antiguo depósito de agua subterráneo del siglo VI con 336 columnas de mármol que crean una atmósfera casi surrealista. No te pierdas las columnas con cabezas de Medusa como base, cuyo origen y significado sigue siendo un misterio. Termina tu primer día paseando por el Hipódromo Romano, donde se conservan el Obelisco de Teodosio traído de Egipto, la Columna Serpentina del templo de Apolo en Delfos, y la Fuente Alemana, mientras imaginas las carreras de cuadrigas que aquí se celebraban hace más de mil años.

Día 2: Tesoros bizantinos y otomanos

El segundo día comienza con la visita al impresionante Palacio de Topkapi, residencia de los sultanes otomanos durante más de 400 años. Llega cuando abren las puertas (9:00 AM, cerrado los martes) para evitar las multitudes del mediodía. Compra la entrada completa que incluye el Harén, una sección fascinante donde vivían la madre del sultán, sus esposas y concubinas en habitaciones lujosamente decoradas con azulejos de Iznik y techos dorados. Dedica al menos 3-4 horas a explorar los patios sucesivos, las colecciones del tesoro imperial (con el famoso Diamante del Cucharero de 86 quilates), las reliquias sagradas, las cocinas con miles de piezas de porcelana china, y las vistas espectaculares del Bósforo y el Cuerno de Oro desde las terrazas.

Después del palacio, sal al barrio de Gülhane y visita el Museo de Arte Turco e Islámico, situado en el antiguo Palacio de Ibrahim Pasha. Este museo alberga una colección extraordinaria de alfombras antiguas, caligrafía, cerámicas y objetos etnográficos que te ayudarán a entender mejor la rica tradición artística otomana. La terraza del café en la planta superior ofrece vistas perfectas de la Mezquita Azul.

Por la tarde, dirígete a la Mezquita de Süleymaniye, considerada por muchos la obra maestra del arquitecto imperial Mimar Sinan. Situada en lo alto de una de las siete colinas de Estambul, esta mezquita del siglo XVI impresiona por su equilibrio arquitectónico perfecto y su atmósfera serena, mucho menos turística que la Mezquita Azul. Desde el complejo de la mezquita tendrás vistas panorámicas espectaculares del Cuerno de Oro y el Bósforo. Aprovecha para pasear por el cementerio anexo donde están enterrados el Sultán Süleyman el Magnífico y su esposa Roxelana, en mausoleos octogonales decorados con azulejos preciosos. Termina el día en el barrio de Süleymaniye, explorando sus calles empinadas llenas de casas otomanas de madera, tiendas de antigüedades y pequeños restaurantes donde los locales van a comer auténtica comida casera turca.

Día 3: Bazares y la Estambul auténtica

El tercer día está dedicado a la experiencia sensorial de los bazares históricos de Estambul. Comienza temprano en el Gran Bazar (Kapalıçarşı), uno de los mercados cubiertos más grandes y antiguos del mundo, con más de 4.000 tiendas distribuidas en 61 calles cubiertas. Fundado en 1461, poco después de la conquista otomana, el Gran Bazar es un laberinto fascinante de colores, aromas y sonidos. Dedica la mañana a explorar sin prisa: alfombras turcas tejidas a mano, lámparas de mosaico, joyas de plata, cerámicas pintadas a mano, textiles de seda y especias aromáticas.

Algunos consejos prácticos: el regateo es esperado y forma parte de la experiencia, pero hazlo siempre con respeto y buen humor. No compres el primer día; observa precios y calidad en varias tiendas antes de decidir. Las mejores secciones para objetos auténticos están en el interior del bazar, lejos de las entradas principales donde se concentran los productos más turísticos. Para alfombras y antigüedades, las tiendas en el Old Bedesten (la sección más antigua) suelen tener mejor calidad.

Por la tarde, camina hasta el Bazar de las Especias (Mısır Çarşısı o Bazar Egipcio), un edificio en forma de L construido en 1664 que te seducirá con montañas de especias aromáticas, frutos secos, dulces turcos (lokum), caviar, quesos y hierbas medicinales. El ambiente aquí es más auténtico y menos agobiante que en el Gran Bazar. Compra té turco, azafrán iraní, pistachos de Gaziantep, y por supuesto, delicias turcas en sabores tradicionales y modernos.

Desde el Bazar de las Especias, cruza el Puente de Gálata caminando (unos 20 minutos) mientras observas a los pescadores locales que lanzan sus líneas desde el puente, los vendedores de simit (pan circular con sésamo), y las gaviotas que sobrevuelan el Cuerno de Oro. Aprovecha para comer un balık ekmek (bocadillo de pescado) de los barcos-restaurante amarrados junto al puente, una experiencia culinaria auténticamente estambulí. Al otro lado te espera el barrio de Karaköy, en plena transformación con galerías de arte contemporáneo, cafés de especialidad y tiendas de diseño que contrastan con los talleres tradicionales de ferreterías y repuestos que aún sobreviven.

Día 4: Cruzando el Bósforo hacia Asia

El cuarto día te lleva a explorar la otra mitad de Estambul: el lado asiático. Comienza con un crucero por el Bósforo, el estrecho de 30 kilómetros que separa Europa de Asia y conecta el Mar Negro con el Mar de Mármara. Reserva el crucero largo (aproximadamente 6 horas) que sale del embarcadero de Eminönü alrededor de las 10:30 AM. Durante el recorrido pasarás bajo los puentes colgantes que unen los continentes, verás palacios otomanos de madera (yalıs) a orillas del agua, fortalezas medievales como Rumeli Hisarı y Anadolu Hisarı, y pueblos pintorescos a ambos lados del estrecho.

El barco hace una parada de 2-3 horas en Anadolu Kavağı, un pueblo pesquero cerca del Mar Negro donde puedes almorzar pescado fresco en alguno de los restaurantes frente al mar. Si tienes energía, sube hasta la fortaleza genovesa en lo alto de la colina para vistas espectaculares donde el Bósforo se encuentra con el Mar Negro. El viaje de regreso por la tarde ofrece una luz diferente, perfecta para fotografías con el sol descendiendo sobre la silueta de mezquitas y palacios.

Al regresar a Eminönü al final de la tarde, toma el tranvía hasta Kadıköy, el corazón del lado asiático de Estambul. Este barrio tiene una atmósfera completamente diferente: más relajada, más residencial, más auténtica. Pasea por la Calle Moda, llena de cafés bohemios, librerías independientes y tiendas vintage. Visita el mercado de Kadıköy (especialmente animado los martes y viernes) donde los locales compran productos frescos, aceitunas, quesos y pan. Cena en uno de los meyhanes (tabernas turcas) tradicionales en la calle Kadife Sokak, donde puedes disfrutar de meze (aperitivos variados), rakı (el anís turco) y pescado fresco mientras vives la auténtica cultura de mesa turca. La zona se llena de jóvenes estambulíes los fines de semana, creando un ambiente festivo y local que contrasta con las áreas más turísticas del lado europeo.

Día 5: Palacios imperiales y barrios bohemios

El quinto día comienza con la visita al Palacio de Dolmabahçe, la residencia más reciente de los sultanes otomanos construida en el siglo XIX a orillas del Bósforo. Este palacio barroco-rococó representa el intento del Imperio Otomano de modernizarse siguiendo modelos europeos, con una opulencia casi excesiva: 14 toneladas de oro en las decoraciones, la araña de cristal de Bohemia más grande del mundo (regalo de la Reina Victoria), y 285 habitaciones lujosamente amuebladas. Las visitas son guiadas y en horarios específicos, así que compra tu entrada online con antelación. El palacio cierra los lunes y jueves.

Después de Dolmabahçe, camina por la costa hacia el barrio de Beşiktaş, un área vibrante llena de vida local. Prueba el famoso kumpir de Ortaköy (patata asada rellena con todo tipo de ingredientes) mientras contemplas la Mezquita de Ortaköy a orillas del Bósforo con el Puente del Bósforo como telón de fondo - una de las postales más fotogénicas de Estambul.

Por la tarde, sube en funicular hasta Taksim y explora el icónico barrio de Beyoğlu. Camina por la Avenida İstiklal, una calle peatonal de 1.4 kilómetros llena de tiendas, librerías, galerías de arte, iglesias históricas, antiguos pasajes (pasajlar) con cafés vintage, y el tranvía nostálgico rojo que recorre la avenida desde 1875. La atmósfera aquí es cosmopolita y moderna, reflejando el lado europeo de Estambul.

Adéntrate en las calles laterales para descubrir Çukurcuma y Cihangir, barrios bohemios llenos de tiendas de antigüedades, galerías de arte contemporáneo, cafés hipster y restaurantes de fusión. Visita la Torre de Gálata (Galata Kulesi), una torre medieval genovesa del siglo XIV que ofrece vistas panorámicas de 360 grados de toda Estambul. Si puedes, sube al atardecer cuando la luz dorada baña la ciudad y puedes ver cómo se encienden las luces de mezquitas y palacios. Termina el día cenando en uno de los restaurantes en las terrazas de Asmalımescit o Nevizade Sokak, zonas llenas de ambiente nocturno frecuentadas por locales y conocedores.

Día 6: Islas Príncipe y relajación

El sexto día ofrece un respiro del bullicio de la ciudad con una excursión a las Islas Príncipe (Adalar), un archipiélago de nueve islas en el Mar de Mármara a solo una hora en ferry de Estambul. Estas islas fueron lugar de exilio para príncipes bizantinos, de ahí su nombre, y hoy son un oasis de tranquilidad donde no circulan automóviles - solo bicicletas y carruajes tirados por caballos.

Toma el ferry desde el embarcadero de Kabataş o Bostancı temprano por la mañana (alrededor de las 9:00 AM) hacia Büyükada, la isla más grande y popular. El trayecto en sí es una experiencia encantadora, con gaviotas siguiendo el ferry y vistas del skyline de Estambul alejándose. Al llegar a Büyükada, alquila una bicicleta o toma un faetón (carruaje de caballos) para recorrer la isla. El tour clásico en faetón dura aproximadamente una hora y te lleva por mansiones victorianas de madera, iglesias ortodoxas, monasterios y miradores con vistas al mar.

Sube hasta el Monasterio de San Jorge (Aya Yorgi) en lo alto de la colina, un lugar de peregrinación con vistas espectaculares sobre el mar de Mármara y las islas circundantes. El camino de subida está flanqueado por puestos donde puedes atar pañuelos haciendo deseos según la tradición. Almuerza pescado fresco en alguno de los restaurantes frente al mar en el puerto, disfrutando del ritmo pausado de la vida isleña.

Por la tarde, explora las calles tranquilas de la isla a pie, descubriendo playas pequeñas, jardines perfumados de buganvillas y jazmines, y casas históricas de colores pastel que te transportan a otra época. Si tienes tiempo, visita también Heybeliada, la segunda isla más grande, con un ambiente aún más tranquilo y la hermosa Escuela Naval Turca en un edificio histórico. Regresa a Estambul al atardecer, relajado y renovado después de un día lejos del caos urbano. Dedica la noche a un auténtico hammam (baño turco) tradicional como Çemberlitaş Hamamı o Ayasofya Hürrem Sultan Hamamı para una experiencia de limpieza y relajación profunda que combina vapor, exfoliación vigorosa y masaje - un ritual otomano centenario que dejará tu piel renovada y tu cuerpo completamente relajado.

Consejos prácticos para moverte por Estambul

Estambul es una ciudad enorme de más de 15 millones de habitantes que se extiende por dos continentes, pero su sistema de transporte público es excelente y te permite moverte eficientemente. La İstanbulkart es imprescindible: una tarjeta recargable que funciona en metro, tranvía, autobús, funiculares y ferries. Puedes comprarla en los quioscos de las estaciones por 70 TL (incluye 20 TL de saldo) y recargarla en máquinas automáticas. Cada viaje cuesta aproximadamente 15 TL con tarjeta versus 40 TL pagando efectivo.

El tranvía T1 es la línea más útil para turistas: conecta Kabataş (para ferries a las islas) con Sultanahmet (zona histórica) y Eminönü (bazares), continuando hasta el Gran Bazar. El metro es moderno y se expande constantemente - la línea M2 conecta Taksim con el aeropuerto de Atatürk, aunque ahora la mayoría de vuelos internacionales llegan al nuevo Aeropuerto de Estambul. Los ferries que cruzan el Bósforo entre el lado europeo y asiático son eficientes, económicos (15 TL con İstanbulkart) y ofrecen vistas espectaculares - mucho mejor que el metro bajo el Bósforo.

Caminar es posible en cada barrio individual, pero las distancias entre distritos son considerables. El tráfico puede ser caótico, especialmente durante las horas punta (8:00-10:00 AM y 5:00-8:00 PM), así que planifica en consecuencia. Los taxis son abundantes pero asegúrate de que usen el taxímetro (taksimetre) o usa apps como BiTaksi o Uber para evitar estafas. Para trayectos largos como al aeropuerto, Havaist es el servicio de autobús oficial y más económico que taxis. Estambul es una ciudad de colinas, así que lleva calzado cómodo y prepárate para subidas empinadas, especialmente en barrios históricos como Balat, Fener o alrededor de Süleymaniye.

Dónde comer: de los meyhanes a los restaurantes con estrella

La gastronomía turca es una de las más ricas y variadas del mundo, resultado de siglos de influencias desde los Balcanes hasta Oriente Medio. El desayuno turco (kahvaltı) es legendario: una mesa llena de quesos, aceitunas, tomates, pepinos, miel, mermeladas, simit, börek, menemen (huevos revueltos con tomate y pimientos), sucuk (salchicha especiada) y por supuesto, té turco ilimitado. Los mejores lugares para kahvaltı tradicional incluyen Van Kahvaltı Evi en Kadıköy o cualquier lokanta de barrio.

Los platos que no puedes perderte incluyen: döner kebab auténtico (muy diferente a las versiones occidentales), İskender kebab de Bursa (carne con yogur y mantequilla derretida), manti (raviolis turcos con yogur), balık ekmek (bocadillo de pescado) en Eminönü, lahmacun (pizza turca), pide (pan relleno estilo canoa), kumpir en Ortaköy, y por supuesto, los innumerables meze (aperitivos) que acompañan al rakı: humus, babaganoush, dolma, midye dolma (mejillones rellenos), çiğ köfte, haydari, entre docenas más.

Para experiencias auténticas y económicas, busca lokantas (restaurantes caseros) donde los platos están expuestos en vitrinas y pagas por lo que eliges - perfecto para almorzar. Los meyhanes (tabernas turcas) son ideales para cenas con meze variados, pescado fresco y ambiente festivo, especialmente en Kumkapı, Asmalımescit o Kadıköy. Para alta cocina, Estambul tiene varios restaurantes con estrellas Michelin como Mikla, Neolokal o Turk Fatih Tutak que reinterpretan ingredientes tradicionales turcos con técnicas modernas.

No te vayas sin probar los postres turcos: baklava (preferiblemente de Karaköy Güllüoğlu), künefe (queso dulce con fideos kadayıf), sütlaç (arroz con leche), kazandibi (flan caramelizado), y por supuesto lokum (delicias turcas) en sabores que van desde el clásico rosa con pistachos hasta variantes modernas con granada, limón o rosas. Para beber: té turco servido en vasos con forma de tulipán, café turco (hazlo leer tu futuro en los posos), ayran (bebida de yogur salada), şalgam (jugo de nabo fermentado y picante), y rakı, el anís nacional que se vuelve lechoso al mezclarlo con agua.

Planifica tu presupuesto

Estambul ofrece excelente relación calidad-precio comparada con otras grandes ciudades europeas, aunque los precios han aumentado en los últimos años. La moneda oficial es la lira turca (TL), y el tipo de cambio fluctúa considerablemente, así que verifica las tasas actuales antes de viajar. Lleva euros o dólares en efectivo que puedes cambiar en casas de cambio (döviz) que abundan en zonas turísticas y ofrecen mejores tasas que hoteles o aeropuertos. Los cajeros automáticos están por todas partes, pero muchos cobran comisiones elevadas - busca los de bancos principales como İş Bankası o Garanti.

Las entradas a los monumentos principales cuestan entre 200-650 TL: Santa Sofía es gratuita (ahora es mezquita), Palacio de Topkapi 750 TL (Harén adicional 450 TL), Cisterna Basílica 450 TL, Palacio de Dolmabahçe 650 TL. El Museum Pass Istanbul (2,100 TL, válido 5 días) incluye más de 12 museos y puede ser rentable si planeas visitar varios sitios, además permite saltarte algunas colas. Las mezquitas son gratuitas pero considera hacer una donación pequeña y respetar los horarios de oración.

Para alojamiento, Sultanahmet es conveniente pero más turístico y caro. Considera Beyoğlu, Karaköy o el lado asiático (Kadıköy, Moda) para mejor relación calidad-precio y experiencia más auténtica. Los hostels cuestan desde 300-600 TL por noche en dormitorio, hoteles económicos 1,500-2,500 TL por habitación doble, hoteles boutique desde 3,500 TL. Reserva con antelación, especialmente en temporada alta (abril-octubre) cuando los precios suben significativamente.

El transporte público es muy económico: un viaje cuesta 15 TL con İstanbulkart. Los ferries cuestan igual, los cruceros por el Bósforo 50-100 TL dependiendo de duración. Para comidas, calcula 150-250 TL por persona en un lokanta económico, 400-700 TL para una cena completa con bebidas en restaurante medio, 50-80 TL por un döner o pide para llevar. El street food es delicioso y económico: simit 20-30 TL, balık ekmek 60-80 TL, kumpir 100-150 TL. Los restaurantes turísticos en Sultanahmet cobran el doble que lugares equivalentes en barrios residenciales.

Conclusión

Estambul en siete días te ofrece una inmersión completa en una ciudad que desafía definiciones simples. Esta guía te ayudará a descubrir tanto los monumentos imprescindibles que han sobrevivido imperios como los barrios auténticos donde late el corazón contemporáneo de la ciudad, creando recuerdos de una metrópolis única donde el llamado a la oración se mezcla con música de jazz en cafés hipster, donde palacios otomanos conviven con arte callejero, y donde puedes desayunar en Asia y cenar en Europa. Estambul no es simplemente una ciudad en dos continentes - es un puente viviente entre pasado y futuro, entre tradición y modernidad, y una vez que la descubras, nunca la olvidarás.


Artículos relacionados

¿Listo para tu próxima aventura?

Déjanos ayudarte a planificar el viaje de tus sueños. Nuestro equipo de expertos creará un itinerario personalizado solo para ti.

Planifica tu Viaje